Fue a mediados de la década del 90 cuando el gobierno menemista, de la mano del entonces
Secretario de Agricultura Felipe Solá, autorizó el cultivo de la soja transgénica en Argentina. A partir de allí, en un crecimiento nunca antes registrado en la historia de la agricultura mundial, la soja transgénica comenzó a invadir nuestra tierra para llegar a ocupar hoy más del 50% de la superficie agrícola.
La imposición de este modelo sin ningún tipo de regulación gubernamental abrió las puertas para lo que acertadamente algunos investigadores dieron en llamar "una maquinaria de hambre, deforestación y devastación socioecológica" en la que la destrucción de hábitat, la pérdida de bosque nativo, la invasión de transgénicos, el monocultivo, la contaminación
ambiental, el desplazamiento de producciones regionales, la concentración de la tierra y el
desplazamiento de la población rural formaron un combo explosivo. Declaraciones textuales de Menem,al término del discurso de la presidenta sobre la crisis con el campo.
después de haber estado en el cementerio despidiendo a su amigo Bernardo Neustadt.
“Someten al interior”
“Si las provincias recibieran la distribución coparticipada no haría falta la mezquina
caridad centralista del Gobierno, que usa los recursos del interior para someter a sus
autoridades. Le ha declarado la guerra al complejo agroindustrial, el sector más
competitivo del país, el que más puestos de trabajos crea, la clave para la inserción de
nuestra nación en el mundo y para generar y distribuir riqueza y bienestar.”
Mas allá, de tener cara de piedra (ver foto), los años le pegan mal, por favor que alguien le refresque la memoria,O le aconseje que se llame a silencio.
Estas son las personas que hacen que cada vez me convenza más, que no se puede
dar fueros a los legisladores, que cada uno debe hacerse cargo de sus actos, máxime si ocupó el puesto de presidente Y haciendo uso y abuso de esto, se resguarda después siendo senador en artilugios sucios para evadir a la justicia.
Durante su presidencia, se refirió a la obra de Yaciretá, como el monumento a la corrupción.
Yo creo que si se hiciera el monumento al corrupto, tendría indudablemente la cara de este personaje, acompañado de unos cuantos más.-.
0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada