Es 19 y 20 de Diciembre, son
10 años de una fecha que a los de
siempre nos sumo una marca y a otros les dio un bautismo de participación que
dudo se puedan olvidar mientras vivan.
Mucho se dijo, mucho se mostró y mucho queda por ser
aclarado, sobre todo en responsabilidades sobres las muertes que exceden al sr del helicóptero...
Un gobierno inoperante, incompetente como el de De la Rúa, sumado a la movida
mafiosa de siempre de los viejos políticos, hacedores de la vieja política , saqueos
cuyo origen era el hambre verdadero de muchos sectores y era también el
manejo de otros que se aprovechaba de la
desesperación de la gente, y de la docilidad de algunos que se prestan a realizar lo que se les pida.
Ese 2001 queda en la historia como el día del pueblazo el día que un pueblo volteó un gobierno y
hasta el día de hoy me pregunto..FUE TAN
ASÍ?(aunque ya tenga mi respuesta ).
los 90 , el menemato, la política económica señalada por y desde el fondo cuyo producto
solo trajo como resultados, miseria y desocupación.
La crisis económica que
derrumbó al país a fines de los noventa tuvo su pico en aquellos días de 2001.
El fin de régimen se expresaba en la fuga de capitales, quiebra de bancos,
rescates estatales de los capitalistas, confiscación de ahorros, todo en medio
de una recesión que se incrementaba luego de la devaluación del real en 1999 y
un incremento de la pobreza que se hacía sentir en los estómagos y las
estadísticas.
El gobierno de Fernando de la Rua no tenía en su programa
recetas para enfrentar la crisis económica a tal punto que, luego de varios
intentos fracasados que tomaban como variable de ajuste a los trabajadores,
llamó al emblema menemista Domingo Cavallo para que ocupe el cargo de ministro
de Economía. Antes había pasado la
reducción de salarios estatales, la aprobación mediante coimas de la ley de
flexibilización laboral y planes cambiarios inaplicables,
circunstancias que se desarrollaban rodeadas de una desocupación gigantesca que
iba en aumento.
En lo personal, estos 10 años son más que una fecha, se
puede decir que son los 10 años de una nueva vida ,ya que tuvimos
que mudarnos de manera obligada y dejar la casa de siempre.
En ese año la notificación con el aviso de remate por parte
del banco Galicia ,termino siendo el motivo para que mi flia de dividiera en
dos.
Quedaba la casa de mi abuela (donde actualmente vivo) en un estado
deplorable, ni una sola ventana tenía vidrios, estaban tapiadas con cartón, no
había alambrado, ni pileta ni agua en el
baño, las paredes se caían, la persona a la que se le había prestado durante
más de 16 años no solo la dejo caer por completo, sino que además recibió plata
para abandonarla .
Fue ahí que mi mamá se mudo para aquí y mi marido se turnaba
entre este lugar y la casa de siempre donde yo quedaba con mi hijo chiquito en
su escuela y lo poco que nos quedaba de
un trabajo de siempre...
Fueron al igual que para millones de argentinos, años muy
duros….
Muchos en la radio
tienen por consigna preguntar, donde estabas o que hacías el 19 de Diciembre,
mi respuesta sería.
Estaba llamando por teléfono a la señora
a la que le limpiaba la casa una vez por semana, (trabajo conseguido casi de
favor por parte de ella )y con todo mi
taller textil completo y su maquinaria tapada
y usada como estantes para apoyar tantas de las cosas que en la
nueva casa no se tenía donde guardar…..
Fueron tantas cosas …..
El corralito,
los
acorralados de barrio norte en piquetes conjuntos con los que hasta un tiempo antes ,eran simplemente
"negros".
El estado de sitio,
los motoqueros haciendo el aguante y jugando
un papel fundamental con el pueblo en las protestas de Plaza de Mayo,
los muertos,
Pocho quien por tener la mala idea de darle de comer a
los pibes ,es asesinado por los miserables policías laderos de Reutemann,
Duhalde y su vuelta al ruedo,(antes, durante
y después) ,
las asambleas vecinales,
el "QUE SE VAYAN TODOS" !!!
Los 5 presidentes,
El Congreso de pié aplaudiendo ,el no
pago de la deuda,
Duhalde y el llamado
a elecciones ,donde es bueno recordar sobre ese punto
para saber también porque muchas veces
nos va como nos va y nos pasa lo que nos pasa
…
que en esas elecciones, donde se
venía de un incendio generalizado de
décadas no solo del 19 y 20 de Diciembre, "quien más votos saco fue un tal
Carlos Saul",
quedando un flaco desconocido para muchos ,en segundo lugar,
quien al suspenderse la segunda vuelta quedo al mando del país y a partir de ahí que nadie se enoje, pero... "la historia definitivamente fue otra"!.
quien al suspenderse la segunda vuelta quedo al mando del país y a partir de ahí que nadie se enoje, pero... "la historia definitivamente fue otra"!.
Y para cerrar a modo de un antes y un después, las dos
caras de una misma moneda o un mismo protagonista….
Whan Cau So
Su imagen recorrió el mundo. El 19 de diciembre de 2001, lloraba como un
chico mientras un grupo de saqueadores se llevaba todo lo que había en el
mercadito chino de Ciudadela, donde trabajaba como repositor. Le robaron hasta
el árbol de Navidad.Seguir su huella hoy es ir hacia la nada: "Juan"
—como le decían los vecinos, abusando de la cacofonía— se volvió a China, luego
de dos años sin poder consolidarse en un empleo.
Ester Karpencops, la vecina que había armado el arbolito, comentaba."Le di refugio a él y a su cuñada durante una semana. Se habían quedado sin nada. Juan era buenísimo, ingenuo, no entendía lo que estaba pasando, la gente se conmovió tanto con su sufrimiento que lo ayudó a reponerse. Baldeamos cinco horas después del saqueo", cuenta la mujer.
"La gente le acercaba cosas, lo reconocían por la calle, hasta le dieron 400 pesos para que mandara a su familia en China, integrada por la esposa costurera y un chico. Pero el saqueo lo desestabilizó para siempre, nunca terminó de aprender el idioma, en fin, trabajó dos años más en otros supermercados pero al final decidió irse. En China tenía que cobrar una pensión. Allí se quedó", se lamenta Ester. Su relato se sobresalta con algunos recuerdos: "No me caben dudas de que el saqueo fue organizado. Hacían todo rápido, se comunicaban por handy, una mujer daba las órdenes, y al final, rompieron todo. Pobre Juan".
Ester Karpencops, la vecina que había armado el arbolito, comentaba."Le di refugio a él y a su cuñada durante una semana. Se habían quedado sin nada. Juan era buenísimo, ingenuo, no entendía lo que estaba pasando, la gente se conmovió tanto con su sufrimiento que lo ayudó a reponerse. Baldeamos cinco horas después del saqueo", cuenta la mujer.
"La gente le acercaba cosas, lo reconocían por la calle, hasta le dieron 400 pesos para que mandara a su familia en China, integrada por la esposa costurera y un chico. Pero el saqueo lo desestabilizó para siempre, nunca terminó de aprender el idioma, en fin, trabajó dos años más en otros supermercados pero al final decidió irse. En China tenía que cobrar una pensión. Allí se quedó", se lamenta Ester. Su relato se sobresalta con algunos recuerdos: "No me caben dudas de que el saqueo fue organizado. Hacían todo rápido, se comunicaban por handy, una mujer daba las órdenes, y al final, rompieron todo. Pobre Juan".
En el 2006,
Whan Cau So, estaba otra vez en la
Argentina.
El hombre que durante los saqueos de 2001 lloraba sin
consuelo ante las cámaras de televisión había decidido irse bien lejos de
la crisis. Atravesó los continentes y se reencontró con su familia en China.
Pero ahora volvía y declaraba . Sí, me fui, pero estoy de vuelta y lo que
más quiero es ser argentino", en un voluntarioso castellano.
Whan —o "Juan", como lo llaman por estas tierras— despacha fiambre, repone las góndolas y cada tanto cocina en el mercado Huasheng, que queda en Laprida 936, entre Córdoba y Cabrera. No se ve por allí ningún arbolito de Navidad, el que había armado junto a su vecina Ester, en Ciudadela, una clienta le acercó el recorte del diario que contaba su historia, incompleta, porque no registraba su regreso al país. "Ahora quiero sacar los documentos. Tarda bastante, siempre me piden un papel más. Espero que en Tribunales me ayuden", se esperanzó.
"Juan" sueña con traer a su esposa y a su hijo desde el país que vigilan los Guerreros de Terracota y piensa alquilar un local para poner, por primera vez, su propio mercado." Un posible lugar para escribir el próximo capítulo de su vida es Bahía Blanca, ciudad del viento.
De la desesperanza al debut con un proyecto económico independiente, su camino se topó siempre con la solidaridad de los argentinos. "Gente muy buena, gente muy buena". El día del saqueo, 19 de diciembre de 2001, los vecinos lo ayudaron a acomodar las pocas cosas que quedaron, lo consolaron y le dieron albergue durante una semana, hasta que pudo reacomodarse.
Trató de afirmarse en lo laboral, pero el país tambaleaba y la gente compraba víveres con patacones, una moneda ya extinguida, que era imposible de enviar como remesa al Asia.
Whan se fue, volvió. Y ahora entiende más a la Argentina, cuya historia, a veces, recorre senderos más sinuosos que el de la Gran Muralla.
Whan —o "Juan", como lo llaman por estas tierras— despacha fiambre, repone las góndolas y cada tanto cocina en el mercado Huasheng, que queda en Laprida 936, entre Córdoba y Cabrera. No se ve por allí ningún arbolito de Navidad, el que había armado junto a su vecina Ester, en Ciudadela, una clienta le acercó el recorte del diario que contaba su historia, incompleta, porque no registraba su regreso al país. "Ahora quiero sacar los documentos. Tarda bastante, siempre me piden un papel más. Espero que en Tribunales me ayuden", se esperanzó.
"Juan" sueña con traer a su esposa y a su hijo desde el país que vigilan los Guerreros de Terracota y piensa alquilar un local para poner, por primera vez, su propio mercado." Un posible lugar para escribir el próximo capítulo de su vida es Bahía Blanca, ciudad del viento.
De la desesperanza al debut con un proyecto económico independiente, su camino se topó siempre con la solidaridad de los argentinos. "Gente muy buena, gente muy buena". El día del saqueo, 19 de diciembre de 2001, los vecinos lo ayudaron a acomodar las pocas cosas que quedaron, lo consolaron y le dieron albergue durante una semana, hasta que pudo reacomodarse.
Trató de afirmarse en lo laboral, pero el país tambaleaba y la gente compraba víveres con patacones, una moneda ya extinguida, que era imposible de enviar como remesa al Asia.
Whan se fue, volvió. Y ahora entiende más a la Argentina, cuya historia, a veces, recorre senderos más sinuosos que el de la Gran Muralla.
En memoria de todas las víctimas del 19 y 20 de Diciembre,
los que se fueron para siempre y los que aun tienen encima las huellas de ese
tiempo nefasto, que hoy nos parece tan lejano y sin embargo a pesar que todos
los repudian, parece que varios intenta sacar boleto de vuelta….
Fuente:
foto(http://media.argentina.indymedia.org/uploads/2011/12/afiche1_19y20.jpg)
plazademayo.com-
Clarín(2006)-
Página 12-
y mi memoria….





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