Del orgullo del ayer a la verguenza del hoy...(Quedan cosas por dar vuelta) ...





En estos días  donde mejor no pensar en aquellos que nos representan (digamos para ser generosos) porque si algo no hacen , es representar la clase obrera.
Siguen al mando  los que cruzan facilmente de vereda a conveniencia  y ofrecen treguas al gobierno ,quien sabe a cambio de qué cosas,
Es  fuerte ver que pasan los años y siguen  los que dejaron como frase historica, el consejo de "dejar de robar por dos años" ,esos que ante una elección no satisfactoria en su pcia, mandaban a quemar urnas y aplaudían  los huevazos a una Pta .
y  también lo es ver  impunes a  los que permiten la explotación a los menores en los campos,  (tapando y dejando actuar  a los que lo hacen) , fieles  representantes de su apodo más  dignos de un carnaval  que  demandantes de derechos.
Y es fuerte  bancarse a  los que  siempre estuvieron y fueron esto , presentes en la marca y en la entrega  de propios y ajenos .Defensores de viejos socios, (compañeros, no tienen) y mano "derecha" de  nefastos personajes, con protección de mucho más que un paraguas.
Sindicalismo .... palabra que por si misma no es el problema, sino quienes lo representan.
Aquellos  que  estuvieron o aun están pero el tiempo va olvidando , salvo para  mostrar -el como no ser...o aquellos que supieron  dividirse  y ser fieles a  ideales  y trabajadores, conformando una CGT realmente representativa , que agregaba "DE LOS ARGENTINOS", como debe ser.... De todos!!!.
Estamosa muchos años de jornadas historicas y a la vez en  un momento del país donde retrocedimos en el tiempo : hay mucha angustia, hay  miedo a perder empleos, hay despidos y maltratos a diario y salvo honrosas exepciones, (algunos que se dicen dirigentes.... no se enteran, o hacen como...).
Si es por la caja de las obras sociales o por aprietes varios sobre causas pendientes,no se sabe.
Lo que si se sabe y queda claro es que este hoy que algunos viven  canjeando lucha  por ollas populares, pactando treguas "semestrales"  ante el hambre , (sin esconderse ni un poco) , 
hace recobrar más vigencia que nunca a aquella vieja consigna que diferenciaba de manera muy marcada a los  vandoristas /azopardistas , de los gremialistas  con amplio arco ideológico
 "Primero la unión, después la lucha",(decían los primeros ),la central comandada por Ongaro les respondía : "Primero la lucha,después la unión ".
A esos hombres que siempre tuvieron como premisa la lucha en defensa de los trabajadore, los Ongaro, Di Pascuale ,Salamanca  y muchos otros que siguieron en el tiempo...va el recuerdo y homenaje por ser antesala  de ese 29 y 30 de mayo inolvidable ,(fecha que es mucho más que un aniversario).
Y  especial recuerdo y agradecimiento por las siembra   a  3 nombres Tosco, López y  Torres
que fueron  piezas claves y llevaron  miles de nombres en su nombre los hombres del mayo cordobés!!!  (del que hoy , se acuerdan pocos )
y eso también da  vergüenza  ajena  y mucha, mucha bronca... 
(cm/29 y 30 de mayo, de siempre)


 La previa ... 


Entre 1968 y 1970, la CGT se dividió en dos: CGT de los Argentinos, y CGT Azopardo. El Mensaje del 1º de mayo de 1968 de la CGT de los Argentinos dice:
“…Nos pidieron que aguantáramos un invierno; hemos aguantado diez. Nos exigen que racionalicemos: así vamos perdiendo conquistas que obtuvieron nuestros abuelos… La clase obrera vive su hora más amarga. Convenios suprimidos, derecho de huelga anulado, gremios intervenidos, conquistas pisoteadas, personerías suspendidas, salarios congelados. El aplastamiento de la clase obrera va acompañado de la liquidación de la industria nacional, la entrega de todos los recursos, la sumisión a los organismos financieros internacionales…”La CGT de los Argentinos no se considera única actora en el proceso que vive el país, no puede abstenerse de recoger las aspiraciones legítimas de los otros sectores de la comunidad, ni de convocarlos a una gran empresa común”. Por eso llama a “la unidad nacional” con los “empresarios nacionales”, los “pequeños comerciantes e industriales”, “los universitarios”, “los artistas, intelectuales y estudiantes”, “los militares” y “los religiosos de todas las creencias”, “para combatir de frente al imperialismo, los monopolios y el hambre”.
El mensaje se destaca porque introduce un nuevo discurso en el movimiento sindical argentino, señalando la necesidad de impulsar un proceso de “unidad nacional”, y reconociendo la existencia y la legitimidad de otros actores sociales. El movimiento obrero se percibe entonces como desencadenante de un proceso mucho más amplio, mediante la incorporación de otros sectores sociales.

CGTA y Cordobazo

Con el liderazgo del dirigente gráfico Raimundo Ongaro, la CGTA había nucleado desde su nacimiento a varios de los cuadros sindicales y políticos que habían enfrentado con mayor dureza al nuevo régimen militar. Los dirigentes Ricardo De Luca, de obreros navales y del Movimiento Revolucionario Peronista; Julio Guillán, de los telefónicos; Lorenzo Pepe, de la Unión Ferroviaria; Amancio Pafundi, de los estatales: Jorge Di Pasquale, de los empleados de farmacia; Benito Romano, de los obreros azucareros, estaban entre los fundadores o en el consejo directivo.

El local de Paseo Colón de la Federación Gráfica Bonaerense, donde funcionó la CGTA, se convirtió rapidamente en escenario de permanentes reuniones de los grupos de la tendencia revolucionaria del peronismo --con dirigentes como Gustavo Rearte, Envar El Kadri o Raimundo Villaflor-- y de varias organizaciones de izquierda, que empezaron a coordinar sus acciones políticas con las de la propia central.

La huelga portuaria que había empezado algo antes del nacimiento de la CGTA, la de los petroleros de Ensenada en setiembre y octubre de 1968, las luchas de los trabajadores de los ingenios de Tucumán y las movilizaciones sociales en Tucumán y Rosario tuvieron a la central como instrumento de apoyo activo.

A través de la relación de su conducción nacional y de su filial cordobesa con Agustín Tosco, la CGTA participó del armado en el lugar y de principal estructura de apoyo nacional a las jornadas del Cordobazo, entre el 28 y el 30 de mayo de 1969. Y protagonizó sus ulterioridades más inmediatas, con la convocatoria al paro nacional para el 1 de julio de ese año, mientras la CGT Azopardo, que reunía a vandoristas y participacionistas, se echaba atrás ante las presiones del gobierno del general Juan Carlos Onganía y su ministro de Trabajo, Rubens San Sebastián.

El enfrentamiento con el régimen militar se profundizó dramáticamente el 30 de junio de 1969, cuando un comando ingresa en el local central de la Unión Obrera Metalúrgica y da muerte a Vandor. Muy pocas horas después, el gobierno concretaba la ocupación e intervención de la Federación Gráfica Bonaerense y la mayor parte de los sindicatos integrantes de la CGTA. Sus principales dirigentes, con Ongaro a la cabeza, van a compartir la cárcel con Agustín Tosco y Elpidio Torres, los dos líderes visibles del Cordobazo.

De allí en más, la CGT de los Argentinos ingresa en una etapa de luchas constantes, y en un proceso de lento desgaste de su poder organizativo. Se trata de un desgaste que es a la vez transformación. Sus cuadros de dirigentes, sus activistas, van integrándose en otras formas de lucha, en organizaciones políticas y en organizaciones armadas. El propio Ongaro, Di Pasquale y algunos otros dirigentes de CGTA aparecerán, cuatro años después, integrando la conducción nacional del Peronismo de Base.



"Para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su compañero y su hermano"
(Agustín Tosco)


En 1969 se produce el Cordobazo. 

Iniciado el 29 de mayo como un “paro activo” del sindicato de los mecánicos (SMATA), recibe inmediatamente la adhesión de estudiantes universitarios, jóvenes de los barrios y sectores de clase media. La manifestación se trasforma en ocupación de la ciudad, que queda sin luz por la acción del Sindicato de Luz y Fuerza. El ejército entra a la ciudad, sofocando el levantamiento al anochecer. Al día siguiente el Cordobazo se fortalece, por la huelga general que declaran las dos CGT, y que tiene una adhesión total.
El Cordobazo impulsó fuertemente una cultura contestataria en Argentina. Un aspecto de esa cultura, aunque teóricamente muy rudimentaria, dio prioridad a lo que se denominó la “democracia en las calles”, mediante la lucha directa, no electoral sino de tipo insurreccional. La consigna “ni golpe ni elección, insurrección”, expresaba aquella visión. Surge y se desarrolla una fuerte corriente clasista, que tiene su expresión avanzada en Córdoba (René Salamanca en SMATA, los sindicatos autónomos SITRAC-SITRAM, Agustín Tosco en Luz y Fuerza), con impacto en las ciudades industriales ubicadas sobre el Río Paraná (Villa Constitución, San Nicolás de los Arroyos, Zárate y Campana).
Esta modalidad de lucha abierta con el Cordobazo, se reiteró en los rosariazo, tucumanazo, mendozazo, viborazo, en Cipolletti, en Corrientes



Elpidio Torres :(SMATA)
Nace  en Córdoba el 2 de agosto de 1929
En la ciudad del Tajamar hizo sus primeras armas tanto en el campo sindical como político.
Fue secretario de actas de la filial del Sindicato de Panaderos, dirigente juvenil del Partido Peronista y se alineó junto a los comandos leales, en setiembre de 1955, cuando la asonada militar derrocó al entonces presidente Juan Domingo Perón.
Fue detenido y trasladado a la cárcel de Encausados de Córdoba, de donde salió en libertad en abril de 1956.
El año siguiente habría de marcar a fuego su vida gremial.
En octubre ingresó como peón a la línea de Montaje de la Planta Santa Isabel de la naciente Industrias Kaiser Argentina, IKA (hoy Renault), donde pocos meses después fue elegido delegado. Su carrera fue meteórica.
En 1958 ya había alcanzado la categoría de operario especializado y era miembro de la Comisión Interna (CIR). Sus pares lo llevaron a postularse como secretario general del Sindicato de Mecánicos, y fue elegido por una amplia mayoría para liderar la seccional Córdoba.
 Era el período de ascenso de Augusto Timoteo Vandor, quien desde la UOM proyectaba su liderazgo hacia una gran parte del sindicalismo peronista.
El metalúrgico, que provenía de las filas combativas del peronismo, se había convertido en un astuto y sinuoso negociador, que incluso llegaría a plantear el “peronismo sin Perón”, y tras conciliar con el desarrollismo frondicista, en 1966 apoyaría el golpe de Onganía.
A Vandor le decían “el Lobo” y Elpidio Torres, en Córdoba, se había ganado el sobrenombre de “Lobito”.
De los gremialistas que movilizaron sus sindicatos en el Cordobazo, Torres era el menos combativo.
A Tosco,  líder de los obreros de Luz y Fuerza de Córdoba, le sorprendió que Torres se sumara al acto del 29. Como sucedía a nivel nacional entre la CGT de Azopardo y la CGT de los Argentinos, la central cordobesa, con sus particularidades, también estaba dividida y ambos militaban en bandos contrarios.
Pero la dictadura había eliminado el sábado inglés a los mecánicos y el gremio estaba sensibilizado. Elpidio Torres se sumó a la protesta y fue leal con esa lucha, que lo llevaría a la cárcel junto con Tosco y otros dirigentes.
La columna de los mecánicos que partió desde la planta de Santa Isabel, a siete kilómetros de la ciudad, fue uno de los ejes del acto, junto con la de los lucifuercistas y otros gremios que avanzó desde el Norte. “Elpidio no era un combativo, pero fue leal con la unidad”, recordó Jorge Canelles quien, como dirigente de la construcción, participó junto a Tosco en la organización del Cordobazo.
En 1971 perdió las elecciones en su gremio a manos del clasista René Salamanca.
No volvió a tener un cargo electivo gremial pero hasta 1990 fue asesor del SMATA nacional. También activó en la rama política del justicialismo y se desempeñó en la Legislatura provincial como director de los senadores provinciales de su partido.
hasta el fin de sus días ,este hombre que no provenía de las núcleos combativos del gremialismo, fue consultado cada vez que periodistas, estudiantes o historiadores se preocupaban por conocer aspectos de una de las gestas más combativas del movimiento obrero argentino.
Con 72  años, víctima de un paro cardiorrespiratorio muere  el 6 de mayo  de 2002.


El Negro : Hipólito Atilio López (UTA)

Nace en Córdoba  el 9 de agosto de 1929 ,abandonó la escuela primaria para dedicarse al trabajo y al deporte. A los 15 años ingresó como cadete en una fábrica de galletitas(por aquel entonces ya manifestaba una clara vocación por la defensa de los trabajadores).
A los 21 años ingresa como chófer a la empresa de transporte automotor CATA.
Carismático, inteligente y decidido, fue elegido delegado sindical en la Unión Tranviarios Automotor (UTA). 
Al igual que la mayoría de los trabajadores cordobeses, se identificó con el peronismo y durante la resistencia, dirigió la primera huelga levantando los programas obreros aprobados en Huerta Grande y La Falda , a los 27 años, ya era secretario general de UTA y ocupó igual cargo en la Confederación General del Trabajo (CGT-Combativa) , pluralista y antiverticalista.
El líder de la Unión Tranviarios Automotor, se enfrentaba con Lanusse, por el intenso plan de lucha que llevaba adelante, y también con el peronismo ortodoxo, porque sostenía que la CGT debía ser pluralista e independiente
En 1969, junto a Elpidio Torres y Agustín Tosco fueron los referentes claves del Cordobazo ,antesala de la caída del dictador Juan Carlos Onganía.
En abril de 1971, por el Decreto Nº 18.975, los partidos políticos inician su etapa de reorganización a nivel nacional y en las provincias, para las elecciones que restablecerían nuevamente el sistema democrático de gobierno. Inmediatamente, se constituyó el FreJuLi -Frente Justicialista de Liberación-, integrando el segundo lugar de la fórmula para gobernador y vicegobernador con el odontólogo Ricardo Obregón Cano.
Triunfaron, luego de celebrarse una segunda vuelta electoral el 15 de abril de 1973, prestando juramento el 25 de mayo de ese año ante la Asamblea Legislativa de Córdoba.
Con la vuelta de Perón al país se inicia una ofensiva abierta de la ortodoxia peronista contra los gobernadores ligados a la Tendencia Revolucionaria. El 1 de febrero de 1974, la CGT de la provincia de Santa Cruz denuncia “infiltraciones marxistas en el gobierno provincial”. Pocos días después las 62 organizaciones en Salta resuelven “declarar personas no gratas al gobernador de la provincia (…) por ‘ser cabezas visibles del aparato mentado por el marxismo’.
Esta ofensiva se repite en la provincia de San Luis y en Mendoza.
 En Córdoba, la ortodoxia peronista ubicó a Ricardo Obregón Cano y López en el bando de los enemigos y la provincia se convirtió en uno de los campos de batalla de la época.
  El primer punto de desgaste político fue el aumento salarial reclamado y obtenido por los trabajadores del transporte y la aprobación del Estatuto del empleado público en diciembre de 1973. El gobierno nacional acusa entonces a las autoridades de Córdoba de “romper el Pacto Social” y señala que éste “no puede tener eslabones débiles”. Los diarios hablan constantemente de la posibilidad de una intervención federal y citan a Perón diciendo: “Córdoba es un foco de infección”.
El  16 de septiembre de 1974 es asesinado por  sicarios de la Triple A,en cercanías de Capilla del Señor ( 130 balazos calibre 9 mm. fueron descargados sobre los cuerpos de Atilio López y el de su acompañante Juan José Varas)


El Gringo :Agustín Tosco (LUZ Y FUERZA)

Nace en Córdoba  el 22 de mayo de 1930
( Dirigente obrero revolucionario.  del gremio de Luz y Fuerza, , miembro de la CGT de los Argentinos,y  férreo opositor a la burocracia sindical)

En 1949 consiguió incorporase a la empresa de energía provincial EPEC (por entonces llamada SPEC) como ayudante electricista en el taller electromecánico, sección baterías, iniciando también entonces su actuación en el gremio de Luz y Fuerza de Córdoba.
Su ya reputada capacidad oratoria y su militancia disciplinada le confieren ser elegido subdelegado a los 19 años y delegado a los 20, cuando Perón llegaba al poder, ganando las elecciones a la Unión Democrática.
Tosco manifestó entonces su simpatía «al movimiento que levantaba un eslogan contra Braden»; sin embargo en reiterados discursos posteriores se definió explícitamente como marxista, esto, sumado a su concepción de integración de la clase más allá de los rótulos políticos, llevó a la confusión de que, mientras algunos lo sindicaban como peronista otros lo tildaban de antiperonista. Cuestión entendible en un país polarizado en aquel momento y en la historiografía inmediata posterior por la figura de Perón.

En 1952 es electo secretario del cuerpo de delegados de Luz y Fuerza de Córdoba.
Entre 1953 y el golpe del 1955, Agustín Tosco integra el Consejo Directivo cuyo Secretario General es Cristóbal Sierra y en 1954 es elegido secretario gremial del secretariado nacional de la Federación Argentina de Trabajadores de Luz y Fuerza (FATLyF),siendo relevado de su cargo por la intervención militar.
Terminada la intervención militar del gremio Tosco integra el Congreso Normalizador del mismo y es elegido nuevamente como secretario general en Córdoba y miembro del Fatlyf, renunciando dos años después a esta última por desacuerdos con la burocracia sindical.

En 1972, tras la represión fue detenido y trasladado al penal de Rawson,colaboró con la fuga de sus compañeros,(que terminaría en la masacre de Trelew del día 22 ) pero se negó a salir porque planteaba que su lugar de lucha estaba allí,donde es nuevamente elegido dirigente del gremio y secretario adjunto de la delegación regional.

En 1973 se opuso al Pacto Social por considerarlo una trampa para la clase obrera. 
Tras la sublevación encabezada por el comisario Navarro en Córdoba, que puso fin al gobierno de Ricardo Obregón Cano y Atilio López, su gremio fue intervenido y comenzó una implacable persecución sobre él y sus compañeros. 
Y al igual que su compañero de gesta , Atilio Lopez, pago caro el no ceder a la derecha
los parapoliciales y paramilitares y los policías y militares del gobierno de Isabel Perón y López Rega que lo perseguían a sol y a sombra y lo obligaban a transitar en la clandestinidad ,
no lo dejaron tratarse adecuadamente una enfermedad injustamente terminal, y muere el  5 de noviembre de 1975.(pero no conformes con eso ni siquiera respetaron su velatorio).





 ¿Cuál fue el saldo del Cordobazo?
"El saldo de la batalla de Córdoba –el Cordobazo– es trágico. Decenas de muertos, cientos de heridos. Pero la dignidad y el coraje de un pueblo florecen y marcan una página en la historia argentina y latinoamericana que no se borrará jamás. En las fogatas callejeras arde el entreguismo, con la luz, el calor y la fuerza del trabajo y de la juventud, de jóvenes y viejos, de hombres y mujeres. Ese fuego que es del espíritu, de los principios, de las grandes aspiraciones populares, ya no se apagará jamás. En medio de esa lucha por la justicia, la libertad y el imperio de la voluntad soberana del pueblo, partimos esposados a bordo de un avión con las injustas condenas sobre nuestras espaldas. Años de prisión que se convierten en poco menos de siete meses, por la continuidad de esa acción que libró nuestro pueblo, especialmente Córdoba, y que nos rescata de las lejanas cárceles del sur, para que todos juntos, trabajadores, estudiantes, hombres de todas las ideologías, de todas las religiones, con nuestras diferencias lógicas, sepamos unirnos para construir una sociedad más justa, donde el hombre no sea lobo del hombre, sino su compañero y su hermano"
 (Agustín Tosco)



Fuentes: 
Carlos Eichelbaum /www.los70.org.ar  
Página 12
El Historiador
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