Galeano, la posverdad y una pregunta que hoy nos hacemos muchos ....

   



  Galeano , la posverdad y una pregunta que nos hacemos muchos...

Con Trump presidiendo el país que manda(asociado al capital ,de otro que impone) reaparece y se instala otra palabra que suplanta ,deforma y se suma a las "patas para arriba" de este mundo del revés , basada en aquello que se afirma no en hechos objetivos, y si en las emociones, deseos o creencias del público".(y a incluir en el diccionario de la real Academia Española),La "posverdad" que no abarca solo al norte , argentina es hoy clara muestra de esta instalación de la mentira ,en defensa de los mismos mezquinos intereses de siempre (Galeano, lo sabía , lo sabe). Galeano,mensajero, peón en una fábrica , cobrador, taquígrafo, cajero de banco,diagramador, dibujante, redactor , director de diarios y uno de los más destacados escritores de la literatura latinoamericana. Nacido un 3 de Septiembre de 1940 ,en Montevideo,(Uruguay)...Es nuestra voz escrita y aquello difícil de explicar, que él hace fácil de comprender. Sencillo, preciso y justo en la palabra que todos entendemos, pero no siempre tenemos cerca. Mucho más que un escritor, un pedacito de cada uno de nosotros quien entre tanto por decir seguramente hoy tendría una pregunta por hacer 

...¿Dónde está Santiago Maldonado?...

 (cpm- 3/09/2017....Día en que el sentipensante cumpliría  77 años!!!)

Patas arriba. La escuela del mundo al revés. (1998)



En la época victoriana, no se podían mencionar los pantalones en presencia de una señorita.Hoy por hoy, no queda bien decir ciertas cosas en presencia de la opinión pública: el capitalismo luce el nombre artístico de economía de mercado; el imperialismo se llama globalización; las víctimas del imperialismo se llaman países en vías de desarrollo, que es como llamar niños a los enanos; el oportunismo se llama pragmatismo; la traición se llama realismo; los pobres se llaman carentes, o carenciados, o personas de escasos recursos;
la expulsión de los niños pobres por el sistema educativo se conoce bajo el nombre de deserción escolar; el derecho del patrón a despedir al obrero sin indemnización ni explicación se llama flexibilización del mercado laboral;
el lenguaje oficial reconoce los derechos de las mujeres, entre los derechos de las minorías, como si la mitad masculina de la humanidad fuera la mayoría; en lugar de dictadura militar, se dice proceso; las torturas se llaman apremios ilegales, o también presiones físicas y psicológicas;
cuando los ladrones son de buena familia, no son ladrones, sino cleptómanos; el saqueo de los fondos públicos por los políticos corruptos responde al nombre de enriquecimiento ilícito; se llaman accidentes los crímenes que cometen los automóviles; para decir ciegos, se dice no videntes; un negro es un hombre de color; donde dice larga y penosa enfermedad, debe leerse cáncer o sida; repentina dolencia significa infarto; nunca se dice muerto, sino desaparición física;
tampoco son muertos los seres humanos aniquilados en las operaciones militares: los muertos en batalla son bajas, y los civiles que se la ligan sin comerla ni beberla, son daños colaterales; en 1995, cuando las explosiones nucleares de Francia en el Pacífico sur, el embajador francés en Nueva Zelanda declaró: «No me gusta esa palabra bomba. No son bombas. Son artefactos que explotan»; se llaman Convivir algunas de las bandas que asesinan gente en Colombia, a la sombra de la protección militar;
Dignidad era el nombre de unos de los campos de concentración de la dictadura chilena y Libertad la mayor cárcel de la dictadura uruguaya; se llama Paz y Justicia el grupo paramilitar que, en 1997, acribilló por la espalda a cuarenta y cinco campesinos, casi todos mujeres y niños, mientras rezaban en una iglesia del pueblo de Acteal, en Chiapas.*




Galeano y la  memoria

 “A orillas de otro mar, otro alfarero se retira en sus años tardíos.
Se le nublan los ojos, las manos le tiemblan, ha llegado la hora del adiós.
Entonces ocurre la ceremonia de la iniciación: el alfarero viejo ofrece al alfarero joven su pieza mejor.
 Así manda la tradición,entre los indios del noroeste de América: el artista que se va entrega su obra maestra al artista que se inicia.
Y el alfarero joven no guarda esa vasija perfecta para contemplarla y admirarla, sino que la estrella contra el suelo, la rompe en mil pedacitos,recoge los pedacitos y los incorpora a su arcilla.
¿Un refugio? ¿Una barriga? ¿Un abrigo para esconderte cuando te ahoga la lluvia, o te parte el frío, o te voltea el viento? ¿Tenemos un espléndido pasado por delante?.
Para los navegantes con ganas de viento, la memoria es un puerto de partida. “*

                                                     
*Eduardo Galeano.

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la palabra no dejó de valer!!! (gracias por ayudar a que así sea)