Tejada Gómez| homenaje al poeta que renace en cada otoño


Como todo lo grande, como todo aquello que nos deja huellas de las más profundas y de las más queridas , no hay vencimiento para evocar a aquel que nos llevará siempre a la hora exacta en que hay niños en la calle ,prometiendo mundos a Juanito Laguna ,mientras canta a la ternura o a las simples cosas, sin olvidarse de la Pancha Alfaro ,resucitándonos a la alegría , haciéndonos partícipes de sus tonadas en el país del sol y de su lucha permanente y testimonial que desde siempre con esa Patria Grande en su canción con todos, nos incluyó a todos .
 Nació  en Mendoza, a orillas del zanjón . Hijo de Lucas y Florencia , a la muerte de su padre (con apenas 4 años) vive en el campo  un tiempo con su tía Fidela, quien le enseña  las primeras letras de un breviario, esa sería su única instrucción . A los quince años  adquiere  un  Martín Fierro  y desde ahí  leerá asiduamente toda clase de lecturas, el mismo se instruye  y comienza además su  intereses y participación en la lucha social.y política que deja ver a través de su poesía  comprometida y profunda....Fundó  el "Movimiento del nuevo cancionero "( junto a la Negra  Sosa ,Oscar Matus, Eduardo Aragón y otros). Ese canillita , lustrador de zapatos  ,obrero de la construcción  y autodidacta  llegaba al mundo  un 21 de abril de 1929  para hacerlo más justo  e idealista , se llamaba ( se llama), Armando  Tejada Gómez , el poeta que  renace en cada otoño.(cpm)


LA VIDA DOS VECES


Miren cómo sonaba allá en mi barrio agreste
este nombre caído de los mares lejanos:
Toddy Deussán. Un chico alimentado a lirios.
Una flor de su madre que soñaba otra vida.
Supe que no querían que jugara conmigo
porque yo era la forma del pánico y el hambre
y la más descarada miseria por el mundo.
Pero Toddy, esa gracia hecha de mimbre y aire,
vivía hipnotizado por mi gran aventura.
Cuando huía del ojo celoso de su madre
se acercaba a mi sombra con cierto desenfado,
me mostraba sonriendo sus ignotos tesoros
y me buscaba el lado más pájaro del alma.

Él descubrió en mis ojos cierto país del sueño
donde se desnudaba un ángel con harapos,
algunos yacimientos de enterrada inocencia
y un gran rompecabezas de ternura en mis manos.

Un día, ya vencidos por nuestra resistencia,
los padres me dejaron entrar en el santuario,
nos sirvieron un río de leche y medialunas
y yo los deslumbré dibujando caballos.
Después, siguió la vida, como siempre sucede,
volvió el viento de agosto y crecieron los árboles;
sus padres, que tenían el sueño de otra vida,
una tarde ceniza se mudaron de barrio.
Yo olvidé al canillita en un cruce de esquinas,
entré al jornal violento del vino y los obrajes,
vestí los portentosos pantalones del viento
y descubrí mi oficio de fábula y guitarra.

Toddy, se llama Alfredo Deussán, vive en Mendoza,
casó con otro mimbre hace muchos veranos,
seguramente tiene un puñado de niños
y es una pajarera su comedor de diario.
Acaso, un año de estos, cuando vuelva al oeste,
llame a su puerta clara y despierte sus pájaros,
sólo porque un amigo es la vida dos veces
 y desde aquella tarde no dibujo caballos.




El bienaventurado


Aquel hombre de enfrente,
simple de corazón,
agonizó sus años
corriendo a tres empleos.
Un día, simplemente,
su simple corazón
le estalló en una esquina
y despertó en el cielo.

Dios, bonachón y antiguo,
le dio la bienvenida, palmeándole y diciendo:
qué cuenta de la vida?

Y aquel hombre de enfrente,
simple de corazón,
se quedó boquiabierto
y preguntó: qué vida?



La lucha


Con una flor, con una
manzana solariega,
con un cogollo y una
granada de rocío,
puedo cortar de cuajo
la oscuridad del lobo
y el odio y la amarilla
vejez de los colmillos.

Esta es la lucha, es esta
la suerte de los siglos:
de un lado el jardinero,
del otro el asesino.

El hierro será el hierro.
Pero el lirio es el lirio.

 












Hay un niño en la calle


A esta hora, exactamente,
hay un niño en la calle.

Le digo amor, me digo, recuerdo que yo andaba
con las primeras luces de mi sangre, vendiendo,
una oscura vergüenza,
la historia, el tiempo,
diarios.
Porque es cuando recuerdo también las presidencias,
urgentes abogados, conservadores, asco,
cuando subo a la vida cantando la inocencia,
mi niñez triturada por escasos centavos,
por la cantidad mínima de pagar la estadía
como un vagón de carga
y saber que a esta hora mi madre está esperando,
quiero decir, la madre del niño innumerable
que sale y nos pregunta con su rostro de madre,
qué han hecho de la vida,
dónde pondré la sangre,
qué haré con mi semilla si hay un niño en la calle.

Es honra de los hombres proteger lo que crece,
cuidar que no haya infancia dispersa por las calles,
evitar que naufrague su corazón de barco,
su increíble aventura de pan y chocolate,
transitar sus países de bandidos
y tesoros,
poniéndole una estrella en el sitio del hambre,
de otro modo es inútil ensayar en la tierra
la alegría y el canto,
de otro modo es absurdo
porque de nada vale si hay un niño en la calle.

Dónde andarán los niños que venían conmigo
ganándose la vida por los cuatro costados.
Porque en este camino de lo hostil ferozmente
cayó el Toto de frente con su  poquita sangre,
con sus ropas de fe, su dolor a pedazos.
Y ahora necesito saber cuáles sonríen,
mi canción necesita saber si se han salvado,
porque si no es inútil mi juventud de música
y ha de dolerme mucho la primavera este año.

Importan dos maneras de concebir el mundo.
Una, salvarse solo,
arrojar ciegamente los demás de la balsa
y la otra,
un destino de salvarse con todos,
comprometer la vida hasta el último náufrago,
no dormir esta noche si hay un niño en la calle.

Exactamente ahora, si llueve en las ciudades,
si desciende la niebla como un sapo del aire
y el viento no es ninguna canción en las ventanas,
no debe andar el mundo con el amor descalzo
enarbolando un diario como un ala en la mano,
trepándose a los trenes, canjeándonos la risa,
golpeándonos el pecho con un ala cansada,
no debe andar la vida, recién nacida, a precio.
la niñez arriesgada a una estrecha ganancia,
porque entonces las manos son dos fardos inútiles
y el corazón, apenas, una mala palabra.

Cuando uno anda los pueblos del país
o va en trenes por su geografía de silencio,
la patria
sale a mirar al hombre con los niños desnudos
y a preguntar qué fecha corresponde a su hambre,
qué historia les concierne,
qué lugar en el mapa,
porque uno Norte adentro y Sur adentro encuentra
la espalda escandalosa de las grandes ciudades
nutriéndose de trigo, vides, cañaverales,
donde el azúcar sube como un junco del aire,
uno encuentra la gente, los jornales escasos,
una sorda tarea de madres con horarios
y padres silenciosos molidos en las fábricas,
y hay días que uno andando de madrugada encuentra
la intemperie dormida con un niño en los brazos.

Y uno recuerda nombres, anécdotas, señores
que en París han bebido
por la antigua belleza de Dios, sobre la balsa
en donde han sorprendido la soledad de frente
y la índole triste del hombre solitario,
en tanto, sus señoras, tienen angustia y cambian
de amantes esta noche, de médico esta tarde,
porque el tedio que llevan ya no cabe en el mundo
y ellos son accionistas de los niños descalzos.

Ellos han olvidado
que hay un niño en la calle,
que hay millones de niños
que viven en la calle
y multitud de niños
que crecen en la calle.

A esta hora, exactamente,
hay un niño creciendo.

Yo lo veo apretando su corazón pequeño,
mirándonos a todos con sus ojos de fábula,
viene, sube hacia el hombre acumulando cosas,
un relámpago trunco le cruza la mirada,
porque nadie protege esa vida que crece
y el amor se ha perdido
como un niño en la calle.


Poesía con música de fondo

 

Tenía el genio joven y la edad de la piedra inmemorial, recóndita, un silencio durable,
acaso no pensaba y eso que era inmóvil.
Silenciosa por días, hablaba si le hablaban.pero entonces, llamada por las voces del mundo, como si alguien golpeara en su yesca dormida, estallaba en mil chispas de sorprendente luz.

Se dice que pasaba el día hablando sola, dialogando hacia adentro con sus propias cenizas.
Por eso, si pensaba cuando se estaba inmóvil, se le juntaban todos los nombres del olvido, todo el ramaje muerto del árbol de sus días, alguna voz querida, como de niño o tórtola, el finado José, la mamá, la ausencia, el río de antiayer, algún pañuelo, palabras de doler, aquellos pájaros, el tata galopando por el tiempo, la lluvia sideral de tarde en tarde, el asombro mujer, la luna añeja, esa media canción de medianoche como dos mitades de silencio y por si más, si fuera que tuviera donde poner júbilo de entonces, la cueca le volvía remolino desde su hazaña intacta de bailar hasta el alba, con sus pollera al aire degollando los gallos y destemplando todas las guitarras del mundo.

Porque de joven dicen que anduvo con la cueca y novió con la copla azules madrugadas y tuvo su alegría de sangre jubilosa hasta quedar durando en memoriosos sueños.

Lejos de esa apariencia de duro barro terco, la leyenda la supo con sus lujos y detalles,
y todavía andaba, ya muy alta la noche, fatigando tonadas en la boca de nadie, pues el canto la canta de la voz hacia fuera y no le junta el bulto mísero a la palabra. (Armando Tejada Gómez)

 La Pancha Alfaro | Quinteto Tiempo /Tejada Gómez





 

"Hombre en el tiempo" | Cesar Isella / Tejada Gómez


Delante hay un camino, por él me voy
 con la sombra adelante y atrás el sol
 ando pisando el rastro del infinito,
polvo que pisa el polvo, la tierra soy.
Hombre de todas partes, el hombre soy, 

memoria americana de la canción.
Y vaya donde vaya soy tierra que anda
con la raíz afuera del corazón. 

Anduve con la sangre todos los siglos,
 hay sangre mía en toda la eternidad.
 Soy el tiempo que vuelve en cada niño
y, desde la ternura, vuelve a cantar. 

Digo que me negaron el pan y el agua,
 digo que sé un misterio de luna y sal.
Me conocen los ríos porque en el barro
he sido un alfarero de libertad.

 Cuando la vida vuelva, vendrá conmigo
un tumulto de pueblo continental.
 Espérame en la fuerza de lo que crece
 de la tierra hacia el aire, del aire al pan.



 

Algo de su tanto  

1950 - Ingresa a la Radiotelefonía en LV.10 Radio de Cuyo, como locutor profesional. Comienza su tarea autoral junto a Oscar Matus, su coprovinciano.

1954 - Obtiene su Segundo Premio del V Concurso Literario Municipal de Mendoza, por su obra PACHAMAMA.

1958 - Comprometido en las luchas gremiales y políticas es electo diputado provincial por la U.C.R.I., por un período de dos años. Publica ANTOLOGÍA DE JUAN, con ilustraciones de Carlos Alonso.

1961 - Obtiene la Primera Recomendación del II Concurso Latinoamericano de Literatura "Casa de las Américas", La Habana, Cuba, Por su libro LOS COMPADRES DEL HORIZONTE.

 1963 - Funda el Movimiento del Nuevo Cancionero junto a Oscar Matus, Mercedes Sosa, Eduardo Aragón y    otros. Publica AHI VA LUCAS ROMERO, con dibujos de Enrique Sobisch.

1971 - Publica AMANECER BAJO LOS PUENTES, donde relata su infancia como canillita y sus comienzos con la poesía.

1972 - Premio Festival de la Patagonia en Punta Arenas, Chile, por FUEGO EN ANIMANÁ, con música de César Isella. Gran Premio Sadaic, por su canción ELOGIO DEL VIENTO, con música de Gustavo "Cuchi" Leguizamón, Finalista Festival Agustín Lara de México.

1976 - El gobierno militar publica un listado de composiciones y autores prohibidos para su difusión en todo el ámbito de la república, donde figura su nombre y algunas de sus canciones más Celebres: Canción con Todos y Fuego en Animaná. Es declarado persona no grata por el gobierno de facto de la provincia de Santa Fe y "deportado" a la provincia de Buenos Aires, en medio de la noche, luego de una frustrada actuación en la sala de la Lotería Provincial de dicha ciudad, en un festival a beneficio. Comienza un largo periodo do oscurecimiento y ostracismo, prohibidas sus representaciones, la publicación de sus libros y la difusión de sus canciones.

1978 - En los primeros meses del año viaja a España, a intentar suerte. Vuelve lleno de nostalgia hacia fines de noviembre y recibe apenas llegado la noticia de que su novela DIOS ERA OLVIDO se había hecho acreedora al Premio Internacional de Novela, en Bilbao, España. Vuelve a España a recibir el Premio y a intentar una vez más su inserción en ese país, aprovechando la difusión de su nombre gracias al premio recibido, pero se inicia el conflicto del Beagle en enero del '79, y regresa a Buenos Aires. Comienza a utilizar el seudónimo Carlos de Mendoza para registrar sus temas nuevos y que puedan pasarse por las radios.

1979 - Viaja a México para participar de la grabación del disco CORAL TERRESTRE, con el grupo vocal Sanampay, que dirigía Naldo Labrín. Se publica en España su biografía de Horacio Guarany, de Ediciones Júcar, colección Los Juglares.

1980 - Participa en la edición de La VI Feria Internacional del Libro del Autor al Lector de Buenos Aires, donde se presenta su novela ganadora y firma ejemplares en el stand de Espasa Calpe, a despecho de La prohibición que todavía pesaba sobre él. Recibe la primera distinción de honor de La Fundación Dupuytren, en la Tercera Bienal de Letras "Cuarto Centenario de la 2º Fundación de la Ciudad de Buenos Aires", por su novela DIOS ERA OLVIDO.

1981 - Finalista del Premio Plaza y Janés de Novela Argentina, por su novela "Cuatrocientas sudestadas", con el seudónimo de Marcos Zonda, posteriormente editada como EL RIO DE LA LEGUA.

1982 - Toma parte del Primer Foro y Festival Latinoamericano do La Nueva Canción, en México. Se desata la guerra de Malvinas y vuelve.

1983 - Viaja a Managua, Nicaragua, para participar del Festival por La Paz, junto a Mercedes Sosa, el Quinteto Tiempo, y el compositor Naldo Labrín. Participa del Festival de La Canción Bolivariana en Venezuela. Viaja al Festival de Baradero, Cuba. Junto con el advenimiento de la democracia vuelve a presentarse en festivales, actuaciones unipersonales y a montar espectáculos con diversos artistas.

1984 - Participa del Encuentro Internacional de Escritores por la Paz, Sofia, Bulgaria. Publica TODA LA PIEL DE AMÉRICA, cancionero.

1985    Nominado para el Premio Konex, entre las cinco mejores figuras de la Historia de la Música Popular Argentina en La disciplina Autor de Folclore. Publica HISTORIA DE TU AUSENCIA.

1986    Gran Premio SADAIC, por el conjunto de su obra cancionera. Publica BAJO ESTADO DE SANGRE, poemas escritos entre1974 y 1983. Gran Premio de Honor de la Fundación Argen-tina para La Poesía, en su 20º Aniversario.

1991    La Cámara de Diputados bonaerense declara su obra de "interés educativo'. Publica COSAS DE NIÑOS y EL RIO DE LA LEGUA.

El 3 de Noviembre de 1992, fallece en buenos aires, y dos años después 
1995. se edita su libro póstumo, Los Telares del sol con prólogo de Lima Quintana e ilustraciones de Carlos Alonso.

Fuente de información :Armando Tejada Gómez - Página Oficial








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